
Flash-back al revés
Jinchaco
La mano de Sta. Teresa de Jesús
Empezamos a grabar canciones casi sin proponérnoslo. La primera fue una versión de the Beatles que canté al dejarme convencer por Alejandro para probar el equipo del estudio casero que se había montado. Aprovechando el tirón, grabamos alguna que otra versión más y, sin darme cuenta, me dejé convencer para grabar canciones nuestras; más que nuestras, de Alejandro, que al fin y al cabo es quien compone, instrumenta, arregla y produce. Grabamos siempre a disco duro, en casa. Utilizamos instrumentos reales (guitarras eléctricas, acústicas, clásicas, bajos, sintes, percusiones, carillones, armónicas del todo a un euro…) combinados con instrumentos sampleados y virtuales. Alejandro pertenece a esa nueva generación de abducidos por la tecnología que utiliza portátiles y demás parafernalia en lugar de una banda como Dios manda. Afortunadamente esto ha cambiado con la inclusión (y la formación, por consiguiente, de una linda banda para el directo) de nuestros amigos Daniel Martínez (a la guitarra) y de Paco (también) Martínez (al bajo), que se quejan muy poquito. Nuestra intención es hacer canciones por deleite personal, manteniendo el tono casero. Nos gusta ser eclécticos (esto es lo que se suele decir cuando se carece de estilo y personalidad), abarcando desde el bolero a la electrónica, pasando por la bossa-nova, el country-folk, la canción melódica italiana de los setenta, el ochenteo y el indie de más o menos toda la vida. Alguna vez nos han llegado a relacionar con el rollo shoe-gazer por nuestro endémico desparpajo y salero en el escenario, lo que provoca una perfecta comunicación expresiva con nuestros pies. Alejandro dice que le gusta oír lo que dicen las canciones en mi voz. Estas canciones suelen generar discusiones pues él es bastante prolífico y yo, muy vaga (por no hablar de mi inicial resistencia al directo).
4 componentes:
Alejandro Martínez Moya
Marina Gómez Carruthers
Daniel Martínez Gallego
Paco Martínez Tomás